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¿Qué falló en el Movistar Arena? Comparativa con otras normativas de Latinoamérica y Europa

  • iospina01
  • 22 ago 2025
  • 5 min de lectura

Actualizado: 11 sept 2025

Después de los hechos ocurridos en el concierto de Damas Gratis el pasado 6 de agosto se reabrió el debate sobre las medidas preventivas en eventos masivos y cómo se regulan estos incidentes en naciones tanto de Latinoamérica como de Europa.


Por: Paolo Velita y Shalom Salamanca Flórez


Foto: Andrés Mogollón (Adobe Stock)
Foto: Andrés Mogollón (Adobe Stock)

Acontecimientos como el ocurrido durante el concierto del grupo argentino en el que los disturbios entre los asistentes, hinchas de Millonarios e Independiente de Santa Fe, dejaron una persona muerta y más de 20 heridas, pone sobre la mesa si las medidas de seguridad son las adecuadas.


Si bien la Alcaldía de Bogotá ha tomado acciones preventivas de primera línea como la exclusividad de acceso a personas con boleta a la Arena y el aplazamiento del clásico bogotano femenino, estos incidentes no solamente suceden en Colombia. De hecho, en Latinoamérica y Europa han habido algunos similares.


Explorar los contextos y protocolos habilitados en otros países pueden ser de ayuda para Colombia a la hora de estructurar nuevos parámetros o normativas para estos sucesos. Por ello, surge la pregunta: ¿Cuáles son estas normativas promulgadas por otros países para prevenir y sancionar la violencia en eventos de carácter masivo?


Perú


En el país vecino, las agresiones o peleas se trasladan al ámbito deportivo más que al sector cultural o musical. En muchos de los casos, los protagonistas de estos acontecimientos son las barras bravas de Universitario de Deportes y Alianza Lima, clubes populares y clásicos rivales de la capital, Lima.


Si bien estas grescas entre facciones enemigas han sucedido desde la década de los 90, el punto álgido fue en 2011, cuando un hincha de Alianza Lima fue arrojado de un palco del Estadio Monumental por barristas de Universitario. Si bien la justicia encontró el camino, la seguridad en el ingreso a los estadios se elevó.


Se prohibieron objetos punzocortantes, peines, correas, hasta gorras, con el fin de prevenir peleas donde se puedan usar dichos elementos como armas. Por otro lado, en 2013 se implementó la Ley 30037 que sanciona todo acto de violencia física, psicológica, verbal y sexual en eventos deportivos, con la imposición de multas económicas hasta el vetado permanente de dichos espectáculos, de acuerdo a la gravedad del asunto.


A pesar de que la ley también exige un empadronamiento de hinchas por parte de los clubes, esto aún no se cumple en su totalidad, impidiendo una solución factible y rápida en conjunto con la Policía Nacional. Mientras tanto, las autoridades implementan la asistencia exclusiva de la hinchada local en partidos de fútbol de “alto riesgo”, una medida a corto plazo que no evita los conflictos al cien por ciento.


Argentina


Argentina es una de las cunas futbolísticas más importantes del continente, y ello también significa una gran rivalidad con numerosas barras en diferentes ciudades del país.


Tras varios altercados, sobre todo entre las hinchadas de River Plate y Boca, este año se modificó la resolución 354/2017, complementaria a la Ley 23184 promulgada en 1985, donde excondenados a prisión, participantes de grescas entre barras y personas que dañan la vía pública no podrán entrar a los recintos, de acuerdo a la disposición de la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich.


En paralelo, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Fabián Tapia, ha empezado a retomar la asistencia de las dos hinchadas en los estadios de la liga gaucha, un retorno que se venía esperando desde 2013, año en que la represión policial dentro del estadio acabó con la vida de Javier Gerez, persona que integraba la Subcomisión del club Lanús.


Inglaterra


En el otro continente, encontramos a los referentes mundiales en el control de violencia entre las hinchadas. Después de la crisis que vivió Inglaterra y el Reino Unido en los 80, cuando el hooliganismo —término que se utiliza para hablar de las conductas violentas o destructivas que producen los aficionados en eventos deportivos— llegó a niveles críticos, se implementó el Football Spectators Act de 1989. Esta medida se creó a raíz de la tragedia de Heysel de 1985, donde murieron 39 personas antes de la final de la Copa de Europa.


Esta sentencia prohíbe por completo la entrada a estadios de personas con antecedentes de violencia y toma en cuenta el uso de órdenes judiciales como la Football Banning Orders, orden que veta entre 2 a 10 años el ingreso a estadios dentro y fuera del país.


En adición a ello, la ley también puede decomisar pasaportes durante las competiciones y devolverlos hasta que la persona con antecedentes se presente en una comisaría. Adicionalmente, se apoyan de modelos de vigilancia en coordinación con la policía, los clubes y tribunales, acciones que redujeron de forma significativa los disturbios en los últimos años. 


Alemania


En este país, la lucha contra la violencia tanto en el ámbito deportivo como en lo cultural se rige a través del “Stadionverbote” o las prohibiciones de estadio, en el cual si un individuo participa en disturbios, violencia, agresiones o cualquier delito relacionado con el evento, ya sea dentro o fuera del estadio, puede ser vetado a estadios por 6 meses o 6 años. Estas sanciones se regulan y pueden ser impuestas por la Federación Alemana de Fútbol (DFB), la legislación federal y los clubes, fortaleciendo el cumplimiento a cabalidad de los reglamentos. 


Los sancionados son registrados en una extensa base de datos que maneja la policía federal alemana y los clubes, con el fin de obtener un filtro más rápido en la entrada de los estadios. A pesar de ser estricto con sus normativas, Alemania busca más la prevención que la sanción, por lo que se enfoca aún más en programas de diálogo y mediación entre los grupos deportivos y aficionados. Eso sí, de considerar que un partido o evento será de alto riesgo, la policía está autorizada a prohibir viajes de grupos de hinchas, reforzar los controles de acceso con tecnología y hacer requisas exhaustivas.


Respecto al caso de Bogotá 


Mientras que en países europeos la prohibición y los controles son una herramienta frecuente y estricta, respaldada por los sistemas judiciales y los mismos clubes, en América Latina las sanciones son menos severas o de difícil aplicación entre los medios judiciales.


En Bogotá, la normativa actual se rige por el Código Nacional de Policía y Convivencia Ciudadana, sumado a las reglamentaciones del distrito, donde se establecen medidas tanto de prevención como de control, aunque a diferencia de otros países, no tiene los mecanismos claros para prohibir la entrada o registrar a los sancionados.


Los disturbios ocurridos en el concierto de Damas Gratis exponen con claridad las fallas puntuales en la logística y el control al escenario así como el vacío en las normas frente a la prevención en eventos masivos. Mientras no se establezcan protocolos de seguridad más estrictos y coordinados se seguirá reaccionando a las crisis y los eventos violentos en vez de prevenirlos. 



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